
Porque no todos tenemos ese amigo especial o la pareja buena para la cacha, según el Times de India, ese cuerpo tan sabio tuyo te manda hasta señales de humo cuando ha llegado la hora de matar la gallina. Éstos son algunos de los indicadores de la falta de sexo (tómese en cuenta que también se puede aplicar one player), así que los invito a observar al que está al lado tuyo y hacerle el favor:
Nerviosismo: Si ves a esa guapa niña y se está comiendo las uñas, es la hora de que apliques la famosa frase “te espero en el baño, nena”. Eso sí, es recomendable fijarse el por qué se comía las uñas, puede ser que lleva un par de semanas de atraso. Uno nunca sabe.
Injustificadas migrañas y ansiedad: Porque los dolores de cabeza no siempre es excusa para no darle la pasada al novio. También puede ser un llamado a gritos para una canita al aire. Así que chicos, cuando les digan que le duele la cabeza, piénsenlo dos veces antes de irse con la otra, una nena ansiosa de sexo es un must. Oh yeah.
Stress permanente: Si todos tuviesen la suerte mía (not), escucharíamos menos bocinazos en las calles y veríamos más sonrisas en el metro. Así que por el bien de todos, te invito a hacer el amor conmigo.
Falta de apetito: No es que tu amiga esté haciendo la dieta de la manzana, sino que le falta vitamina P. Desde ahora los países con mayor índice de obesidad le sacarán pica a sus vecinos flacuchentos: su población está teniendo más suerte que nunca. Este síntoma puede ser confuso, ya que pucha que viene bien un chocolate cuando Jack se pone a empañar las ventanas del auto con Kate; sin embargo, para empezar, si estás viendo Titanic, es que ya estamos mal.
Necesidad de dormir: ¿Cómo lo hace esa bendita compañera para llegar con una sonrisa radiante a las 8 de la mañana? La verdad, no es que haya dormido placenteramente toda la noche. Le dieron toda la noche.
Sentimientos contradictorios hacia algunas personas: Cuando empiezas a mirarle la delantera al pololo de tu amiga o a tu ex novio que te engañó, es que ¡te hace falta una cacha mujer! Así que vaya, mándese un polvito, aunque, personalmente, no le recomiendo a los sujetos antes señalados.
Fantasías sexuales recurrentes: Hay que ser bien pastel para no darse cuenta que cuando las sábanas empiezan a amanecer mojadas o hasta un semáforo te recuerda alguna historia candente, significa que tu cuerpo ya no sabe como cresta pedirte sexo.
Posts relacionados:

Muy chistoso y seguramente verdad