Y se nos fue Michelle

Recuerdo haber escrito en 2006, que el susto que provocaba la supuesta inexperiencia o inexpertise de Bachelet era lo que más me gustaba de su asunción. Y es que por fin, decía, menos dedos indicando exactamente qué hacer y más observación. Claro, todos estarían “pendientes” de esta primera mujer en el poder: si lo hacía bien, si lo hacía mal. Los típicos genios publicistas se dieron cuenta de esto antes y no dudaron de hablar del “gobierno inclusivo”, frase repetida muchísimas veces en campaña y en primeros discursos de Michelle ya en el gobierno.

Y de hecho, relacionado con lo mismo nace uno de los tantos miedos desprendidos de la llegada de Piñera al poder. Que estemos tan cansados de criticar y de no saber cómo usar las herramientas de ciudadanía para exigir nuestros derechos, que hayamos escogido a este empresario (que es más bien especulador) para que haga toda la pega por nosotros.

Cuando Michelle llegó a La Moneda, la casa se desordenó. Todos querían un trozo del poder que dejaba esta imagen mucho menos absorbente. Y los mismos, seguramente, que repudiaban esta “falta de liderazgo” (que logró en la opinión pública la crítica a los reconocidos casos de corrupción) son los que llevaron al gobierno a este empresario de lujo que habla “de la cultura de hacer las cosas bien”, pero que ya empieza sin cumplir parte fundamental de las promesas de campaña (vender acciones, de paso, librarse de algunos conflictos de interés más importantes).

Apartándome de los análisis del perogrullado desgaste de la Concertación, que además de “concertarse” para sacar a Pinochet no llegaron mucho más allá –gobernaron con la misma constitución, dejaron que se legislara en pos de privatización y explotación de recursos, no llevaron ante la ley a quien extraditaran y fuera sindicado como genocida—  me referiré al desgaste que también ocurrió en la gente respecto a lo que no se atrevía a ver antes. Desgaste respecto al derecho público y sus consecuencias. De ver que somos un país pobre (en serio chicos, pobre) con un gran problema de distribución de recursos… que difícilmente podemos legislar para competir con remuneraciones e incentivos para buena gestión como se hace en el derecho privado. Y no me vengan con discursos moralistas respecto a hacer buenísima gestión sin necesidad de esos incentivos, recursos o sin temor al despido (o sin exigencia del votante, claramente).

Entonces creemos que así, de repente, si ponemos a quienes estuvieron siempre ligados al mundo de la ¿¿¿“meritocracia”??? del derecho privado, vamos a lograr que no haya corrupción. Ya no más dinero bajo el colchón, sólo uso de información privilegiada.

Una mera impresión.

Somos clientes que querrán complacer, nos decimos… qué importa si son medidas cortoplacistas, qué importa la censura, qué importa si en realidad no son un cambio, porque se gobernó con ellos y casi para ellos también… para ese directorio que hoy asume el poder que faltaba, de forma directa. Con tal que deje de haber dinero bajo el colchón, qué importa el conservadurismo, la forma en que se hace justicia social, el antisindicalismo, el abuso de la flexibilización laboral, la explotación de recursos naturales, la nula reforma tributaria… la nula renovación. Qué importa, él y su equipo harán toda la pega por nosotros, incluso pensar.

Recomiendo leer, es más, lo obligo!! A leer el artículo: “Ciudadanos contra gerentes” de Állvaro Ramis que se encuentra en Le monde Diplomatique de este mes ;)

Y ya que los líderes andan en eso, qué tal si Ud. sigue ayudando como puede, a la gente que sigue sin recibir recursos donados a los afectados al terremoto.

Y… otra cosa, NO VEA TELE.

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2 Replies to Y se nos fue Michelle

  1. Mefisto dice:

    Lo que me llamó la atención es que todo el mundo llamaba a lo mas estilo Marco “no te vayas mamá, no te olvides de mí” que no se fuera la señora, o que volviera el 2014.
    Estimad@s esperemos que para ese tiempo estén nuevos rostros y que la concertación no se reparta el queque con la alianza.

    Lo de Michelle debo decir que a nivel simbólico significó al menos que las muejres sintieran que nada era imposible, los efectos claro no los sabremos ahora, sino de las niñas que ahora recién están viviendo.

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  2. Maga dice:

    De hecho una de las cosas más importantes para el poder sobre las personas: las imágenes de mundo. Cosa que en la derecha manejan de forma excelente. Terrible. También su miedo es algo no discutido aún el reaprto de la torta si es que vuelva michelle a La Moneda… atroz.

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