Había una vez una pareja que buceaba con un delfín. Pero no contaban con la astucia de las hormonas del animal, que emocionado con la presencia del especimen femenino humano, no pudo evitar tener una erección y buscarle la cosita para hacerle burbujitas.
Oiga, esto no es un montaje. Es real. Y la risa, que es lo mejor del video, también lo es:
Posts relacionados:

¿Los delfines comen pescado cierto?