La noticia es pésima (pero el título es increible). Por ambas cosas, gracias The Sun.
Es que fue en ése diario inglés donde hoy se publica que nuestros queridos Rolling Stones están negociando con la gigantesca promotora y productora Live Nation (la misma que trajo a Madonna a Chile el 2008) una gira mundial de despedida.
SÍ, DESPEDIDA. CHAO STONES.
Y me da una rabia y pena tremenda, sobre todo por lo impactante y repentino de todo esto. En mayo, el guitarrista Keith Richards salía hablando en la Rolling Stone Argentina sobre el lanzamiento de la remasterización y bonus varios del increíble “Exile of Main Street” del 72′, y agregaba que todo estaba bien, que se sentía sanito (difícil en un fumador empedernido, drogo, caído de palmeras, brígido en la vida y tal), y que había planes de disco a fin de año. Todo gracias a que las cosas en el estudio fluían increíble producto del rescate y revisión de todo lo que había pasado en esa temporada del 71′ en Francia (“Stones in Exile”, el docu que acompañaba a este lanzamiento es la raja para entender el proceso).
Entonces, estaba todo. TODO. Jagger está el lunes de cumpleaños número 67, sin ganas de retirarse y bien tonificado (sí, aunque vaya en tierra derecha a ser un cadáver y ya sea un tatita, igual en la portada de la Dominical de España que está ahora en quioscos sale guapo, ¿no?). Por su parte, Keith está en en la producción de su biopic con Johnny Depp (la suertecita) y sus estudios de bibliotecología y NADA MAL.
O sí. El factor que los tiene haciendo tantas leseras definitivas: LA EDAD.
Claro, porque Jagger en la misma entrevista dice que son “una pandilla de ancianos” y Keith… bueno, no dice nada. Da para pensar. Además, otro dato: cuando la gira termine, el 2012, Charlie Watts, el baterista, cumplirá 71 años, Mick y Keith tendrán 68 y Ronnie Wood llegaría a los 65 años. ¡Uff!
Qué terrible, pero qué lindo. En un mundo donde las bandas que nos empiezan a gustar gracias al (one)hit(wonder), se separan, un grupo con 50 años de carrera que se va sin que se lo pidan (ni los médicos), es honorable. Lo único que pido es que vengan a sudamérica. Podría verlos honorablemente en el estadio River Plate (como una rollinga de tomo y lomo) y llorar, pero de felicidad.
Igual, gracias por todo, viejos culiados.
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me da pena, pero al The Sun yo no le creo NADA.
en fin, a esperar no más.
Mientras vengan a sudamérica, bacan.
Prefiero que se separen con gira mundial de despedida, a que Keith o Jagger se mueran de repente.
Que loco no? Soy de Paraguay nunca pude ver a los Stones, mas soy fan de ellos hasta la médula. Me temo que es la ultima oportunidad que tenemos para verlos. Me iria de cabeza si tocan en Sao Paulo o Bs As.
Gracias por todo Gigantes Stones!