Me dan paja las teorías y escritos relacionados al rol de género, todos esos artículos tipo revista Paula que te hablan acerca de cómo desde cabras chicas tus viejos te cagaron la vida queriendo imponerte una conducta de dueña de casa por medio de los juguetes que te daban en navidad o para el cumpleaños. No me malentiendan, no es que rechace del todo la idea de que de algún u otro modo soy parte de una generación que está condicionada. Afortunadamente, la mayoría tenemos madres que pese a chantarnos una muñeca entre los brazos para que seamos como mamás solteras (porque al menos mis guaguas no tenían papá… Quizás la que estaba mal era yo con mis muñecas bastards), me metió hasta por las orejas que tenía que crecer para ser una mujer autosuficiente, con carrera y con opiniones propias, una mujer “que ningún weón venga a pisotear” – mamá dixit.
El asunto es que independiente de toda esta parada de “mírenme, soy mujer, óyeme rugir” que mi vieja me inculcó hubo (y sigue ahí) un doble estandar bastante marcado: Puedo ser todo lo que quiera, SIEMPRE Y CUANDO sea algo “femenino”.
Mientras tenía mi hornito de juguete (comprado porque casi hice explotar mi casa jugando co el horno de verdad), mis muñecas, mi pieza pintada lila, hacía gimnasia artística y me dedicaba a escribir poemas acerca de arcoiris y flores, la cosa andaba bien. Incluso hubo algo de flexibilidad cuando quise tener una colección de autitos de carreras en lugar de una Barbie; total las niñas pueden jugar con autitos también. Me dejó pasar que me gustara jugar a la guerra con los soldaditos de mi primo, o que le prendiera fuego a las cosas cuando pasé por mi etapa de “mírame, mamá… Soy una científica loca”. Pero cuando se me ocurrió la genial de idea de meterme a karate y jugar rugby, mamá puso el grito en el cielo, y es que ¿qué otra cosa iba a hacer la pobre? La niña se metió a practicar deportes de hombre y las piernas bonitas que tiene le van a quedar llena de moretones. Esa fue la primera transgresión que hice; mi viejo apañó diciendo “¿no quería una hija independiente y que nadie le pasara por encima? Ahora quién chucha le va a hacer algo si puede romperle la traquea a los weones”.
Mi vieja se adaptó a la situación, se dio cuenta que no dejé de usar faldas, ni arreglarme las uñas, por practicar un deporte considerado “fuerte”, así que las cosas se normalizaron hasta que ya más crecidita se dio cuenta que a la nena le gusta el fútbol y no sólo eso, si no que con chela en mano le gritaba al árbitro como el hincha más lleno de testosterona; ni hablar de cuando le comenté que veía pornografía super seguido y la hice ver un par de videos conmigo y no dejó de sonrojarse cuando le conté mis primers anécdotas moteleras… La niñita tiene la líbido de un hombre de 15 años.
No entiendo qué es lo que hay que hacer para ser considerada femenina; ¿pintarme las uñas? ¿usar vestidos? ¿ponerme como cabra chica gritona cuando me junto con las amigas? Es que yo YA hago todo eso, pero al mismo tiempo me dan ganas de llorar cuando veo perder al Colo-Colo, me gusta el porno inter-racial y puedo hablar como marinero cuando me dan los weones, el asunto es que igual soy super señorita, chuchatumadre.
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No podí ver porno con tu viejaaaaaaaaaaaa
te calentai igual?
No es que VEA porno con mi Santa Madre… Le he mostrado uno que otro video de alt porn porque estaba comentándole acerca del vuelco de la industria pornográfica a manos femeninas.
Y hell no… no me calenté esas veces en que le mostré algo de porno a mi vieja… ESTABA CON MI MAMA, qué chucha te pasa poh. Una cosa es ser caliente y la otra degenerada.
MUY BIEN DICHO!!
Yo pelia por ideales y lo sigo haciendo me tiere toda mi familia en contrar y?.. resulta que ahora todos me adoran, menos mi padre.
Pero soy feliz, me agrada la idea de que las mujeres vean bastante porno para que vean como ven los hombres, eso si a la mayoria de los chicos poco les sirve ver porno; la mayoria nos abe coger a una mujer. Me tiro eruptos en la mesa y pido disculpas a lo “señorita”, grito fuerte!. Es una lastima que las chicas se limiten por ser majaderas, y por ser influenciables, por aquellos grupitos que siguen existiendo en este feo mundillo. QUE PASA ? NOSOTRAS tenemos mas cojones y aguantamos mas el dolor. Dolores malos y ricos eh!
En fin ser señorita en definitiva es solo una palabra mas para engañarse, siendo la que mas vale es ser bien MUJER.
Me agrada leerte chica, es como escuchar el subconciente de muchas que no se muestran. Tal cual como “sienten en su interior”
Encuentro que todo lo que dices es super real, a todas nos pasa, por suerte algunas tenemos madres mucho mas pro, que han aprendido a hacer su vida con esfuerzo y luchando, todos los dias, en contra de esas cosas que parecen insignificantes, para que una sea un poco mas libre de cuestionar y criticar….
pero creo que si tienes estas interrogantes y te cuestionas todo esto del la construccion del rol femenino y la volá…no vas a encontrar nunca las respuestas en revistas como Paula… no quiero sonar latera ni pesada, pero es que nooooooo…. para poder estar en paz con la idea que una tiene de lo que es ser mujer hay que darse cuenta de que es todo un cuento que nos han enseñado desde siempre y no se termina nunca…por ejemplo en esas revistas no hacen nada mas que mantener los roles tradicionales, solo que se disfrazan de progresistas pa venderte mas weas… realmente es bkn leerte, porque no es facil encontrar gente que diga las cosas tal como son…. se agradece!!
¡Nazhlita! Concuerdo contigo, mujer… Pero eso ya lo sabes bien. Sí, creo que el asunto del ser “señorita” es algo que tiene más que otra cosa un valor netamente “estético”, una estética a la que pueden adherirse o no las mujeres, lo importante es que nuestro actuar vaya acorde a lo que cada una de nosotras quiere de sí misma.
Lendis: Se agradece la buena onda y entiendo lo que dices… Yo supuse que se entendía que el comentario de la “revista Paula” era un chiste. Estoy cachando que mis tallas son fomes y dan a lugar a ideas que no quería transmitir; voy a tener en cuenta eso para una próxima vez. Muchas gracias
Ajajaja, el ser lady no es un tema de actitud, sino de autoevaluación.
Yo también a veces soy una señorita, chuchatumadre, y a mucha honra
wuaa…gracias por la respuesta… en todo caso me imagine que era talla lo de Paula…pero a veces es mejor asegurarse…porque hay gente que cree en esas revistas…emverdaaaaa… saludoss y tu tallas no son fomes…quizas soy yo la fome ;D !! …aaa y yo tambien soy super señorita….. aweonaO…a mucha honra!!
Hola, lei tu nota y me identifique contigo en muchos puntos, y otros en los que no tanto, mas bien, no los entiendo. No se si tu estas en contra del rol social tradicional o estas llamando a hacer exactamente lo mismo que los machos. En ambos casos, creo que es justo y necesario que las mujeres vayamos ganando espacios e incursionando en areas que en el pasado cercano estaban prohibidas para nosotras, pero aun asi, aunque yo fuese obrera de la construccion, si soy madre, debo cumplir lo mejor posible esa funcion, independiente de que si trabajo en un area masculina o femenina y no es una imposicion social, sino que es el camino de la naturaleza, ya que en todas las especies, incluyendo al ser humano, el unico ser imprescindible para la supervivencia es la madre. Ser mujer y mama es dificil, no es solo limpiar y hacer la comida, sino que reside en nosotras el nucleo social; cuando estamos criando a un ninio, no nos quedemos con que es solo un ninio, sino que es una persona que en el futuro replicara lo que aprendio de nosotras, principalmente.
Soy casada, aun no tengo hijos, y antes de dar este paso, fui super transgresora, la oveja negra de mi familia, pero llego un momento en que me replantie como estaba llevando mi vida, porque no me sentia plena emocionalmente, esto no quiere decir que me case para tratar de darle un sentido a mi vida, al contrario, el matrimonio llego cuando yo ya tenia un leit motiv. El femenismo extremo es tan peligroso como el machismo extremo, y para terminar, creo que la lucha nuestra es que nos respete y se nos otorguen las mismas oportunidades en todas las areas sociales, mas que el mito de que las mujeres podemos hacer lo mismo que los hombres o que somos iguales a ellos, porque somos distintas, fisica y psicologicamente.
Disculpa si es un poco denso mi comentario.
Kariluna, rico que tengas tu cuento armado… No es denso tu comentario, más bien un poco desatinado porque creo que todo tu “statment” se basó en que viste algo en lo que escribí que nunca intenté. No es lo mío hacer un llamamiento a hacer lo que yo hago o ser como los hombres. Tómese lo que escribo como lo que es, un comentario super personal respecto a alguna vivencia que estoy compartiendo con el resto; otras intenciones se las dejo a otra gente con otros textos.
DeManeraBrutal, gracias por tu respuesta. La verdad me confundió un poco tu columna, por supuesto, vivencias como las tuyas tengo por miles, también le he contado a mi mamá mis andanzas en moteles o que a veces me masturbé cuando estaba sola y cosas así, pero no sabes como me duele escuchar a chicas de 12 anios planeando un carrete y todo el copete que se van a comprar o que mi prima de 16 me cuente que anda con un vola’o y a su mamá le de exactamente lo mismo, porque yo pienso que el tener mayor libertad que en el pasado para hablar de sexo o discutir algunos temas no tiene nada que ver con que las ninias hoy esten intentando ser clones de los hombres y que además, estén permitiendo mayores abusos y los papás esten más despreocupados, porque nosotras somos distintas y eso no lo podemos cambiar, no hago tampoco un llamado a mantener los roles de hombre proveedor y autoritario versus mujer sumisa, que era la única opción que teníamos, ahora podemos elegir o trabajar fuera de la casa o trabajar dentro de la casa, sin embargo, como adultos debemos ayudar a que el ser hombre y mujer no se pervierta.