Si antes uno sufría por la pésima foto de curso que te sacaban para el anuario del colegio; hoy, el pequeño “remove tag” es tu mejor amigo
Si antes una pequeña llavecita abría el candadito de tu diario de vida con todos tus secretos (y pucha que se perdía seguido); hoy, es esa clave de 6 ó 10 dígitos la guardiana de toda una vida.
Y si antes salir de la casa sin el brillito para los labios era terrible, anda hoy a salir sin tu celular: pánico total.
Ok, la tecnología lo es prácticamente todo. Bueno, está el amor y otras huevás como esas, pero dale un par de añitos a Apple y de seguro crean al amante perfecto. Como el sexo lo es practicamente todo también (esto supongo que no debo ni justificarlo), cuando se juntan ambos queda la embarrá: vaya que se agradecen las webcam para esas relaciones long distance o también la fuente inagotable de porno que ofrece la red.
¡Pero!
Paris Hilton o Tommy Lee no agradecieron tanto cuando a sus papás les llego el link para ver sus sex tapes online. Hell no. Así que estos son algunos consejos para mantener a la tecnología y al sexo justo en la línea de tu privacidad. Y evitar más de algún bochorno (y no te hagas la que no tienes nada que esconder).












