Acá no vamos a hablar sobre Psyco, ni porqué Norman Bates rayaba la papa con su madre. No hablaremos de la madre obesa que moviliza una familia en What’s Eating Gilbert Grape?. Vamos a hablar de películas sobre madres e hijas. Hay muchas pero revisaremos algunas para tenerlas presentes y quizás verlas con la mamá.
Volver : Volver es un elogio a las mujeres, a las diferentes que nos pueblan o existen, sobre todo las relaciones madre- hija, la abuela, la hija y la nieta, las hermanas, las amigas, todo ese universo femenino de sobrevivencia. Mis favoritas Lola Dueñas y Carmen Maura. Para verla, llorar y emocionarse; el dato freak: en La flor de mi secreto, la escritora personificada por Marisa Paredes piensa escribir un libro con todo el argumento de Volver. Un ultra bonus almodorviano es Todo sobre mi madre: madres monjas, madres que pierden a hijos, madres por todas partes.
No sé si me hubiese gustado tanto Babies si la hubiese visto antes de ser mamá, porque en verdad, y no sé por qué, nunca me atrajeron mucho las guaguas. A pesar de eso, ahora que tengo una estoy utterly in love, le celebro como pelotuda cada una de sus funciones corporales y hago cosas que a los ojos de mi yo-de-18 serían incomprensibles. Lo cierto es que encontré riquísimo el documental, en parte visceralmente (cómo no identificarse), y también argumental y estéticamente.
Durante la película observamos de cerca el desarrollo de cuatro guaguas: una niña en Tokio, otra en una tribu Namibia, otra en San Francisco y un niñito en Mongolia. Se retratan -sin voz en off, sin narradores que intervengan más que la perspectiva del director mediante la cámara- las diferencias, las interacciones y las similitudes de los niños, quienes se desplazan entre la hiper-urbanización japonesa hasta la vida tribal en Namibia. Se comparan los partos, los distintos niveles de medicalización de estos, los métodos de lactancia, las libertades y restricciones en la crianza. Un chupete hecho de un pedazo de grasa atravesado por un fósforo para Bayar, el niñito mongoliano; el nacimiento de Hattie, la estadounidense, donde la invaden cables y máquinas, la afición de Ponijao en Namibia por la tierra, los huesos secos y el agua corriente, la interacción de Mari con la tecnología en los reducidos espacios de Tokio.
Más allá de la conexión y el interés que uno pueda sentir como mamá chocha, pienso que el documental revela el tratamiento de la infancia en distintas culturas y eso es precisamente lo que lo hace relevante. Reflexionar sobre la crianza como un proceso ideológicamente cargado es necesario para la humanidad completa, para mejorar y hacer cada vez más integral el tratamiento y modelación de la infancia, que al fin y al cabo, nos atañe a todos.
Probablemente el más lindo resumen que he visto online sobre la trayectoria de Pixar. Cinco minutos que van desde la saga Toy Story, pasando por Wall-E, Buscando a Nemo y Cars 2, además de casi todos los cortometrajes que se han visto antes de las películas cuando vas al cine.
La música es : Nemo Egg de Thomas Newman, Overture de Michael Kamen, Kaneda’s Death, Pt. 2 (Adagio in D Minor) de John Murphy
y Hoppipolla de Sigur Ros.
Apuesto a que ninguno de ustedes creyó que llegaría el día en que en SPM fueramos a ver la película de Justin Bieber y la reseñaramos. Bueno, ese día llegó. Lo que aún no sospechan, es que contra todo pronóstico y prejuico, “Justin Bieber: Never Say Never”, nos cautivó.
No se asuste, señorita, caballero, no nos hemos vendido (no aún…). El tema es que esta película es imposible verla desde un prisma neutro y, como podrá imaginarse, no puede ser medida con la misma varilla que a la última de Sofía Coppola. “Never Say Never” hay que verla como parte de un fenómeno cultural (algunos hasta podrían esgrimir que social), que no tiene precedentes y que no sólo habla de nuevas costumbres de mercado, sino que también de una nueva forma de ver a la nueva música pop.
¿En resumen? “Never Say Never” es un programa de VH1 con aires de documental. Sabe a cualquier “Behind The Music”, con la gran diferencia de un presupuesto más alto, más acceso a la estrella y, por supuesto, el 3D. Toda la narración se centra en la primera presentación de Justin Bieber en el Madison Square Garden, hito dentro de la hasta ahora corta carrera del cantante, considerando que es la arena más importante del mundo y que el show se agotó en unos impactantes 22 minutos. Desde ese punto, te cuentan la historia de cómo este niño canadiense de mamá soltera sorprendió a Usher, se tomó YouTube y se convirtió en un caso digno de estudio. La historia es interrumpida por las canciones del concierto de Nueva York, mostradas en su apogeo en tres dimensiones, y el constraste del pasado con la actualidad de Bieber.
Ahora, la pregunta del millón: Si no tengo la pieza tapizada de posters del susodicho pre púber, ¿vale la pena que la vaya a ver?. ¿Nuestra respuesta? Sí, y la razón es muy simple: “Never Say Never” puede ser vista de muchas maneras y todas tienen su gracia. Obviaremos la visión del fan, ya que es evidente que aunque sea la peor cinta del mundo, sigue siendo de Justin Bieber y con eso basta. Nosotras tenemos nuestras propias obsesiones, por lo tanto, lo entendemos. Sin embargo, la visión analítica de la película es bastante interesante, ya que la manera en que Justin Bieber llegó a ser quien es, es como un cuento de hadas 2.0, donde las fans por medio de las redes sociales lo coronaron como su rey. Pero dejando el análisis pop-sociológico y obviando cualquier tipo de juicio sobre su casi nulo valor documental (no sabrás nada que no se haya dicho en un especial de E!), “Never Say Never” es una película que ayuda a entender la locura de tantas adolescentes (y pre-adolescentes), por las pegajosas canciones de Bieber.
Si te gusta Justin Bieber, no necesitas que yo te convenza. Si no te gusta o te da lo mismo, dale una oportunidad y tal vez salgas de la sala con una canción pegada en la cabeza. Luego te vas a dar cuenta de que no es ni la mitad de desagradable de lo que habías imaginado.
La revista Empire celebra su aniversario número 20 y, para hacerlo, en su sitio publicaron su portafolio de cumpleaños. En él, la publicación reúne a icónicos actores recordando sus más recordados papeles.
La lista incluye nombres como Keira Knightley, Martin Sheen, Matt Damon, Kevin Spacey, Jack Nicholson y Arnold Schwarzenegger, quienes representan películas como “The Bourne Identity”, “Jurassic Park”, “Matrix”, “Corazón Valiente” y hasta “Zoolander”.
Aquí te mostramos nuestros destacados. Ve la galería completa en el sitio oficial de Empire.
Sean Bean y Viggo Mortensen (El Señor de los Anillos)
Laurence Fishborne (Matrix)
Jack Nicholson (Mejor Imposible)
Arnold schwarzenegger (Terminator)
Christian Bale (American Psycho)
Simon Pegg y Nick Frost (Shaun of the Dead)
Michael Sheen (The Queen)
Gerard Butler (300)
Anthony Hopkins y Jodie Foster (The Silence of the Lambs)
La página oficial de Harry Potter en Facebook estrenó el primer detrás de las cámaras de Harry Potter y las Reliquias de la Muerte: Parte 2, el gran final de la saga cinematográfica del mago de Hogwarts y que ojalá busque saldar cuentas pendientes tras una última entrega finalmente dedicada más a dejar con sonrisas y lágrimas a los fans de los libros, algo que nunca se concretaba ante sus alharacas durante las seis películas previas, generando sin embargo una reacción de hastío en las gonádas de aquellos que consideramos que la primera parte del final realmente no avanzó nada de nada, cargando más encima un tono peligrosamente Twilight de ritmo a paso tortuga tedioso.
Pero como ya lo vengo diciendo desde el estreno de la película anterior, probablemente a la mayoría que ha visto cada capítulo de la saga en cines se le olvidará cualquier reproche, al ver el prometido desmadre destructivo que anticipa el final de la franquicia. Los invito a ver a continuación el video en cuestión que trae entrevistas al elenco y realizadores, presentando nuevas escenas de la película.
El escritor de Ygdrasil, Synco y Kalfukura (entre otras locuras), se imaginó qué canciones lo acompañarían si es que el mundo explotase, o fuese invadido, o destruido, o devorado por zombies o por Dios. Le pedimos que eligiera cinco temas y nos explicara qué es lo que sucede mientras están sonando. El resultado es una amalgama de rabia contra la realidad y aceptación del fin, que va sonando junto a Nine Inch Nails y a Pachelbel.
Si te calienta la ciencia ficción, la fantasía, las ucronías o el rock, Jorge Baradit abrió las postulaciones para su taller Neuroguerrilla Lab. Más información a través de Paniko.
Estas son las 5 canciones del Apocalipsis, en la mente de Jorge Baradit.
1. Heaven on their minds, Carl Anderson (JesusChrist Superstar, 1973)
Arriba de una roca en algún cerro alto, para mirar a Dios escupirle en la cara. Cantarla muy go-go style mientras el divino rostro se desdibuja con oxígeno ennegrecido acualerable sobre la sábana santa del cielo, mortaja transparente, jalea podrida que chorrea por las montañas.
2. March of the pigs, NIN(The Downward Spiral, 1994)
La música que debe acompañar el horror de las hormigas huyendo en sus autos, las caras de horror de madres y abogados semidesnudos reconvertidos en simios aterrados que se golpean y dan codazos para escapara a ninguna parte mientras se viene el shutdown definitivo. Millones de seres humanos salvajes devorándose entre si, violándose y desgarrándose para salir por las pequeñas puertas de acceso de cada edificio al rojo vivo.
De cara al inminente estreno de la más reciente película dirigida por Zack Snyder, un nuevo video promocional fue estrenado en la red. Se trata de un corto animado centrado en uno de los entornos en los que jugará el charquicán demente de Sucker Punch: lo que ataña a las trincheras en modo steampunk de la Primera Guerra Mundial. Específicamente, lo que concierne a los soldados mecanizados vistos en los trailers de la película, los que formarán parte de una dinámica que regresará de cierto modo al director al terreno zombie.
Vean el breve corto animado a continuación.
En Sucker Punch, las jóvenes protagonistas se enfrentarán a un armada de mecanizados soldados de la Primera Guerra Mundial. A través de tecnologías de vapor y relojería, los soldados humanos que mueren en batalla son reanimados de regreso a la primera línea de ataque. Aunque aparentemente indistinguibles y sin alma, la armada zombie no está hecha solamente de lágrimas y vapor, pero también de carne humana, huesos y memorias. ‘En las Trincheras’ hay un trágico cuento en cada máscara sin vida.
Es gracioso que a la banda canadiense Arcade Fire se la siga clasificando de “indie”, siendo que cada vez que se menciona su nombre, se toca una de sus canciones o protagonizan un titular, son cada vez menos indie. Pero ojo, en ningún universo eso significa que son menos buenos.
Siguiendo con la tremenda racha de popularidad que les ha traído su exitoso tercer disco, The Suburbs(2010), hoy se dio a conocer en su página web el trailer del cortometraje “Scenes from the Suburbs”, que fue producido y co-creado por la banda y el director Spike Jonze. La historia, que comenzó con el video de la canción homónima al disco (dirigido también por Jonze), toma lugar en un EEUU azotado por la guerra, donde los suburbios están separados por una escueta reja del área de peligro.
El corto ya fue estrenado en el Festival de Cine de Berlín donde recibió excelentes críticas, y actualmente está siendo exhibido en el festiva South by Southwest. Además de estas muestras, se harán algunas exhibiciones en ciertos cines, la mayoría en EEUU, lo que se supondría sería todo el circuito del corto, hasta que hoy, junto con el trailer, se anunció la edición en DVD de la cinta.
Obviamente, la participación de los canadienses no se limita a la producción ejecutiva, sino que también prestan su música. Su líder, Win Butler, usó su voz para la narración, además de haber ayudado junto a su hermano Will (también miembro de la banda), a escribir el guión junto a Jonze.
¿Cómo no lo habíamos pensado antes? ¡Me parece lógico! Qué mejor manera de enfrentar las clases de Educación Sexual que pedirle al ilustre Walt Disney que haga un corto animado sobre el proceso de crecimiento de la mujer, para así no espantar a las niñas con el sangrado que mensualmente les estaba ocurriendo. A mí me parece maravilloso.
Por supuesto, sólo una vez dice la palaba VAGINA, pero la dice, y es Walt Disney. Tampoco habla de sexo, ni de penes, pero explica qué es un óvulo y un ovario y las trompas de falopio. Los dibujos mantienen esa estética de las primeras princesas de Disney: como Betty Boop idiotizada por el aseo, con los labios bien rojos, los ojos redondos y bien blanquitas.
No le pidamos más de lo que podía dar un corto sobre sexualidad en 1946. Porque al menos se intentó. Y fue visto en los colegios gringos por más de 105 millones de jóvenes.
“Soy un poco "hiper sexual", en el estilo en que lo son la mayoría de los cantantes, supongo. Ok, mira, me confesaré.. me tiré una banana una vez. Fue super desastroso. Concluí que Dio hizo las bananas para un propósito mejor. ¿Qué puedo decir? Estaba desesperada.”