Con esto del terremoto, las cosas han cambiado en Chile: cosas que nos juntan, cosas que nos separan, responsabilidades que aparecen o aún no se asumen, un centralismo y poco trabajo en red de la ONEMI, Municipios y el Gobierno.
De mi parte el Terremoto lo pasé en una zona Rural de la IX región, una comunidad pequeña donde viven mis padres, muy conocida por ser llamada el reino de la Araucanía y porque acá habría salido Lonco Quilapán el ultimo en rebelarse ante los españoles.
Con la llegada de la luz otras realidades afloraron frente a la realidad televisiva, pero luego de dos días sin luz, ni teléfonos y agua ocasionalmente por la cooperativa de agua del pueblo, me reencontré con una realidad olvidada. Ahora con esto de las nuevas tecnologías y la televisión pareciera que tambien la televisión fuera centralista y que si no se sale en ella no se existe. Creo que en la realidad de los pueblitos rurales, la única comunicación a pilas posible fue de esas pequeñas radios locales de los pueblos vecinos de Lautaro (Mirador) y Victoria (Karla) que funcionaban por horas con generadores que retransmitían las señales de ADN y Bío Bío.
Nunca antes la radio fue tan importante: en días sin luz y con la información difuminada, la primera fuente la cumplieron también las radios argentinas que vía AM pudieron informar a la población qué estaba pasando, y posteriormente las radios nacionales enlazadas, que no fue el volcán sino algo mucho más terrible y trágico.
A pesar de todo, acá nada se supo de saqueos, las personas se reconocen solas, se ayudaron unas con otras, los bomberos, el consultorio y los carabineros locales trabajaron en conjunto todas las noches completas, lo que quiere decir que las comunidades locales pueden sobre llevar de mejor forma frente a la urbes que entran en pánico y que necesitan del consumo para subsistir.
Lo que necesita ayuda ahora:
Creo que hay que sacarnos la modorra de ser consumistas quejosos y transformarnos en ciudadanos resilientes, por acá en la IX se necesita ayuda en Tirúa que quedó destruida y la Isla Mocha donde solo se accede por avioneta, más las zonas costeras de Queule y Puerto Saavedra.
Angol se encuentra casi destruido, sé que no sale en televisión, pero así como Contulmo, Arauco, Lebu, Lota, necesitan tanta ayuda como los otros pueblos de la 7ma y 8va.















