
Si Ud. aún no sabe quién es Rebecca Black, le informo que está muy atrasado. La niña de trece años que tiene al mundo entero riéndose con su canción “Friday”, se ha convertido en una sensación de YouTube por razones menos que favorables. Con tristeza y confusión, Black y su madre cuentan a TheDailyBeast.com de cómo llegaron a elegir “Friday” como su primer single, la impresión de las burlas en internet y de cómo una versión acústica de la canción ayudará a corregir la supuestamente mal dada imagen a la adolescente.
Por: Chris Lee (Traducción: SPMenlínea)
En su primera entrevista desde convertirse en una sensación viral con su canción “Friday,” Rebecca Black de 13 años habla con Chris Lee sobre cómo su video llegó a existir y sobre quienes la odian.
Rebecca Black nunca se propuso ser la última sensación viral. La chica de octavo grado del Orange County, en California no supuso que desplazaría a Charlie Sheen como un trending topic en Twitter gracias a su primera canción (una desgarbada confección synth-pop llamada“Friday”), o ya que estamos en eso, que su delicioso video de baja calidad sería visto unas impresionantes 13 millones de veces (y contando), en un mes en YouTube a pesar (o tal vez justamente debido a eso) de sus supuestos valores de producción amateur.
Y Black, ciertamente nunca anticipó el rugido de los medios sociales, el infierno de los medios mainstream, las parodias y los remixes que hicieron de “Friday” un video casi omnipresente en Facebook, Tumblr y Twitter. Time.com llamó su canción, (que provee un manual de los días de la semana, inocentemente celebra carretear y pondera la gracia de sentarse en el asiento delantero o trasero del auto desde el punto de vista de una adolescente), “un nuevo nivel de bajo” y “un desastre”. Slate proclamó a “Friday” “desastroso” mientras que Yahoo preguntó de frente: “¿Es ’Friday’, la sensación de YouTube de Rebecca Black, la peor canción del mundo?”
La odisea de Black desde el anonimato suburbano a chiste, a estrella pop en ciernes empezó de manera desfavorable. Ella hacía teatro musical y cantó como parte del grupo patriótico Celebration USA. Concursos de talento, clases de canto, todo lo normal. Hasta que, como la mamá de Black, Georgina Kelly, explicó, un compañero le dijo sobre una disquera con oficinas en Los Angeles llamada Ark Music Factory, donde podría ganar experiencia en su rubro.













